Soy psicóloga y psicoterapeuta, trabajando en un enfoque relacional-sistémico con práctica somática.
En el centro de mi trabajo está una relación terapéutica segura y de apoyo. Dependiendo de tus necesidades, elijo los métodos individualmente, a un ritmo que sea posible y comprensible para ti. Si algo no te sirve, lo cambiamos. Si necesitas algo, lo encontramos juntos.
Realizo terapia individual y talleres de movimiento. Trabajo en polaco, español e inglés, online y presencial en Barcelona.
Con un enfoque sistémico, veo a la persona como un todo: un individuo único que vive en un entorno, relaciones e historias específicos. Lo que sientes no surge de la nada. Juntos buscamos el contexto y el sentido.
Las técnicas somáticas (por ejemplo, ejercicios de respiración, enraizamiento, movimiento) ayudan a acercarse a experiencias que son difíciles de expresar con palabras, pero que el cuerpo a menudo recuerda. Esto es especialmente importante para las personas que tienen dificultades para nombrar las emociones, están sobreestimuladas o desconectadas del cuerpo.
No tienes que «saber» sentir. No tienes que «saber lo que está pasando». Basta con que estés presente y que podamos observarlo juntos.
Nací y crecí en Polonia. Mi camino hacia la psicoterapia comenzó con una necesidad interna de comprenderme a mí misma, y con el tiempo se transformó en una profunda pasión por trabajar con otras personas.
Antes de convertirme en psicóloga, bailé durante muchos años: practiqué danza contemporánea y clásica a nivel semiprofesional. El movimiento y el cuerpo siempre han sido un lenguaje para mí: una forma de expresarme, de recuperar el equilibrio y de regular mis emociones. Todavía creo que el movimiento consciente, el yoga y la danza pueden ser una forma de curación profunda.
Con el tiempo, decidí profundizar en lo que no es visible: las emociones, la memoria, la mente, las relaciones y los sistemas familiares. La psicología se convirtió en mi nuevo y permanente camino: me enseñó la atención plena, el pensamiento consciente, el trabajo con las creencias y la sensibilidad hacia mí misma y hacia los demás.
Fuera del consultorio, puedes encontrarme en una ruta de montaña, en un parque, entre plantas o en la mesa de la cocina: cocinar es mi forma diaria de meditación. Amo el arte, la música y el movimiento: recurro a ellos como fuentes de expresión, regeneración y contacto conmigo misma. Creo que el arte tiene el poder de liberar, porque devuelve al cuerpo el derecho a sentir, recordar y hablar sin necesidad de pedir permiso.
Sé que dar el primer paso puede ser difícil.
Estoy aquí para acompañarte en ello.
Responderé a todas tus preguntas.